jueves, 25 de agosto de 2016

AMENAZAS Y ALLANAMIENTOS

MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES

 El allanamiento a la casa de Ramón Cadena, es un mal síntoma de lo que se viene encima.
Revuelo ha provocado saber que siguen las amenazas, allanamientos, controles y escuchas a ciudadanos que en alguna forma, tienen que ver en aspectos políticos o de opinión sobre la situación del país. Esto no es nada nuevo, siempre ha existido, pues las estructuras quedaron intactas a pesar de la desaparición del tenebroso Estado Mayor Presidencial, responsable en su tiempo, no solo del control, sino de las amenazas y asesinato de políticos, sindicalistas, periodistas o líderes comunales.
Podríamos exigir al presidente Jimmy Morales la desarticulación de los nuevos y viejos aparatos de inteligencia, pero es pedir peras al olmo¸ cuando de sobra sabemos que tiene las manos atadas y que el poder real está en quienes le rodean, de quienes han sido conocidos como la “Juntita”, que si bien uno de ellos pasa a gozar de impunidad, como el militar retirado y ahora diputado, Armando Melgar Padilla, hay muchos de los viejos zorros, agazapados en instituciones de gobierno y agrupados en su asociación de veteranos y fundaterror, que tienen mucha experiencia en espionaje y control ciudadano, en guerra psicológica, en amenazas y ejecuciones extrajudiciales e incluso en desestabilización de gobiernos.
El allanamiento a la casa de Ramón Cadena, reconocido defensor de derechos humanos es un mal síntoma de lo que se viene encima, pues se trata del Director en Centroamérica de la Comisión Internacional de Juristas, quien ha estado acompañando a víctimas del conflicto armado interno. No se trata de un acto simple, sino de algo similar a los hechos del pasado, pues la llegada de ocho hombres armados, con los rostros cubiertos y el registro de su vivienda, no tiene solo el propósito de robar información, sino de lanzar un mensaje a todos los abogados y defensores de derechos humanos.
A este hecho hay que agregar que hace pocos días, se conoce lo sucedido en la casa de César Montes, conocido por su activa participación en el conflicto armado interno y como el impulsor de la Fundación Turcios Lima, por suerte no se encontraba en su casa y si no quien sabe qué hubiera sucedido, pues ha sufrido constantes amenazas de muerte y hace dos meses, le fue retirada la protección que tenía, posiblemente para facilitar un atentado. Al igual que en la casa de Ramón Cadena, hicieron registro general y se llevaron computadoras y documentos. No se trata de hechos aislados, por robo de objetos de valor, sino un plan premeditado para seguir sembrando temor y silenciar las voces de protesta, pues son múltiples las denuncias que se han hecho de periodistas agredidos y amenazados de muerte. Nuestra solidaridad con quienes han sido víctimas de estos ataques. Compartimos lo que expresó César Montes “Si por esas luchas vienen estas acciones que pretenden intimidarnos, se equivocan. Con estas acciones solo nos llevarán a redoblar los esfuerzos por construir todos una Nueva Guatemala”.
http://elperiodico.com.gt/2016/08/25/opinion/amenazas-y-allanamientos/

martes, 23 de agosto de 2016

GUATEMALA: PROHIBIDO OLVIDAR EL SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DE 17 LIDERES SINDICALES DE EMAUS, ESCUINTLA, 1980.

Fotos: Arturo Albizures 

24 de agosto de 1980 Desaparición forzada en la finca “Emaús Medio Monte”

17 dirigentes sindicales fueron detenidos - desapercidos, se cumplen 36 años de su secuestro y desaparición.



17 personas entre líderes sindicales e integrantes de la Escuela de Orientación Sindical de la Universidad de San Carlos, organizaron un seminario-taller fuera de la capital, en la finca Emaús Medio Monte, Escuintla.

Sin embargo, en una operación que respondía a las mismas características y objetivos del caso descrito, el 24 de agosto de 1980, efectivos del Ejército y fuerzas de la Policía Nacional bajo la dirección del subjefe de la división de detectivesdetuvieron e hicieron desaparecer a 16 personas, entre ellos sindicalistas y miembros de la Escuela de Orientación Sindical de la USAC.
El 2 de septiembre de 1980 el administrador de la finca, José Luis Peña, fue capturado, torturado y ejecutado. La víctima había sido testigo directo de la desaparición forzada y había sido amenazado de muerte si proporcionaba alguna información.El representante legal de la casa Emaús, que fue acusado por el Ejército “de darle cabida a los comunistas”, afirmó que jeeps militares y un camión fueron parte del operativo.



Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos los secuestrados fueron conducidos a los garajes de la división de investigaciones de la Policía Nacional, en la zona 6 de la ciudad, donde fueron torturados bajo la dirección del nuevo jefe de Investigaciones.


PROHIBIDO OLVIDAR Entre las personas detenidas en la finca "Emaús Medio Monte", se contaban las siguientes: Gustavo Adolfo Bejarano, Juan Guerra, Guillermo Turcios, Augusto Yach Ciriaco, Edgar de la Cruz, Iliana de la Cruz, y el administrador de la finca. Arrestadas por fuerzas de seguridad, bajo órdenes de Alfonso Ortíz, segundo en Jefe de Investigaciones de la Policía Nacional, dichas personas fueron conducidas a los garajes de la división de investigaciones de la Policía Nacional en la Zona 6 de la ciudad, en donde fueron torturadas bajo la dirección del nuevo Jefe de Investigaciones, Pedro Arredondo.



Fotos de la Finca EMAUS, Escuintla

José Luis Pena
(Administrador de la Finca Emaús)
Gustavo Adolfo Bejarano
(Obrero de la Fábrica Cidasa)
Rafael Enrique Girón Mérida
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Jordan Gilberto Salazar Uriza
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Augusto Yach Ciriaco
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Gerónimo Alberto Moreno Palencia
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Alfonso Obdulio Molina Mérida
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Ilian de la Cruz
(De la Escuela de Orientación Sindical de la Universidad de San Carlos)
Edgar de la Cruz
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Julio César Pérez Gálvez
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Víctor Herrera
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Rosarion Leal
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Nery Robledo Espinoza
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Adalberto Juarez
(De la Planta de procesamiento de alimentos Kern's
José Ruíz
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Juan Guerra Castro
(De INCASA)
Guillermo Turcios García
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 http://www.cidh.org/countryrep/Guatemala81sp/cap.8.htm

lunes, 22 de agosto de 2016

TEXTOS VIVOS

IRMALICIA VELÁSQUEZ NIMATUJ
Estos documentos históricos que fueron publicados sin haber sido alterados, tienen un valor hemerográfico y hemerocrítico.

Textos vivos. Los pueblos indígenas de Guatemala en los escritos del Ejército Guerrillero de los Pobres –EGP– es el libro que recoge en nueve capítulos algunos de los primeros documentos conceptuales, manifiestos, resoluciones de conferencias, comunicados, propuestas, entrevistas y saludos que de 1967 a 1994 abordaron la vida y situación de las y los indígenas.
Estos documentos históricos que fueron publicados sin haber sido alterados –dejando intactas categorías reduccionistas o que hoy han sido superadas– tienen un valor hemerográfico y hemerocrítico porque implica que serán leídos en el presente tal y como fueron producidos para estudiar, escudriñar, comprender o juzgar cómo la dirigencia del EGP visualizó la historia y la vida de los pueblos indígenas desde antes de que decidieran trasladarse al occidente de Guatemala. En los mismos pueden desglosarse las posturas ideológicas prevalecientes de la época y también encontrar cómo las líneas de acción y de trabajo fueron modificándose conforme el conflicto armado iba desarrollándose en algunas de las regiones del país.
Para lectores o estudiosos de esa etapa son producciones que vendrán a enriquecer el debate, especialmente el que se refiere a la propuesta de nación que allí se plasmó y que su lectura señala que la realidad material les llevó a reconocer que el país estaba integrado por múltiples nacionalidades indígenas, propuesta que fue cercenada en el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas de 1995. Acuerdo, que irónicamente hasta hoy, es el único fundacional porque reconoce a los mayas, garífunas y xincas como pueblos luego de 470 años de exigir el reconocimiento de sus vidas, mientras la Constitución, dado el conservadurismo de los congresistas, sigue sin ser receptiva a esa legitimación ignorando el peso poblacional y económico que las y los indígenas aportan diariamente a Guatemala.
Los textos, además, abonan a la discusión de la permanente e histórica resistencia indígena que es una de las más sobresalientes de Latinoamérica del siglo XX y su convergencia con el movimiento guerrillero, aunque también evidencian los límites o errores de la dirigencia, invisibilizar el aporte de las mujeres, el subsumir la opresión racial o asumir el rol de salvadores. Sin duda, son textos vivos para el debate.
http://elperiodico.com.gt/2016/08/20/opinion/textos-vivos/

La Fundacion Guillermo Toriello y el Centro Rolando Moran
realizaron un conversatorio sobre análisis crítico y debate de textos inéditos como parte de nuestra historia, donde participaron varios panelistas.




martes, 16 de agosto de 2016

GUATEMALA: LOS 45,000 NIETOS Y NIETAS

MARCO ANTONIO MOLINA THEISSEN  

http://cartasamarcoantonio.blogspot.com/2014/08/los-45-000-nietos-y-nietas.html

Los 45 000 nietos y nietas


_ ¿Qué tal está, mama? ¿Ya se enteró de la aparición del nieto de Estela de Carlotto?
_Sí, mija.
_ ¡Qué alegre! ¿Verdad?
_ ¡Qué bueno! ¡Qué dichosa ella!
_ ¡Qué dichosas todas las abuelas que han encontrado a sus nietos y nietas!
_ Sí, no cabe duda…
_ En Guatemala es difícil…
_ La vida es bella pero…
(Nos alegramos con tristeza. Caemos en la obviedad. “Guatemala no es Argentina”. Con sentimientos encontrados, me despido.)

El 6 de agosto se dio a conocer una feliz noticia: Guido y su abuela Estela Barnes de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, se reencontraron tras casi cuatro décadas de búsqueda. Guido es uno de los 500 niños y niñas que nacieron en cautiverio o fueron detenidos y desaparecidos a muy corta edad junto con sus madres, padres o familiares y entregadas por los criminales a sus “apropiadores”, casi siempre miembros de los aparatos de terror estatal instalado en la Argentina de los setentas y la primera parte de los ochentas, o gente vinculada a ellos. Con él, son 114 las nietas y nietos que han vuelto al seno de sus verdaderas familias. Falta encontrar a 386 y restituirles su verdadera identidad.

Es una maravillosa noticia, “una pequeña victoria en una gran derrota que nos hemos dejado hacer”, como afirmó Guido Montoya Carlotto, que celebro como si fuera mía. 

Sin embargo, Guatemala no es Argentina… 

La primera diferencia, enorme diferencia, entre ambas realidades es que Estela de Carlotto está viva pese a la persecución y hostigamiento permanentes de la dictadura militar, que incluso desapareció y asesinó a sus fundadoras en 1977[i]

En Guatemala a lo largo de varias décadas persiguieron sistemáticamente a todas las personas que demandaron saber el paradero de sus familiares desaparecidos/as.[ii]Muchas de ellas fueron asesinadas o desaparecidas, otras salieron del país. Demandar la verdad sobre los/las desaparecidos/as era altamente peligroso; el solo hecho de ser familiar de algún/a desaparecido/a convertía a una persona en “sospechosa”, un adjetivo que pasó a tener calidad de sustantivo en los tiempos en los que se impuso la concepción del enemigo interno.

La segunda diferencia es que en Argentina está en marcha una política de la memoria y la verdad que, entre otras acciones, recurre a la enseñanza de lo sucedido durante la dictadura, museos, monumentos y otros simbolismos que forman parte de una serie medidas legitimadoras de los esfuerzos emprendidos por las víctimas y sus familias. 

La tercera diferencia es la derrota del ejército argentino en Las Malvinas, un hecho que precipitó su caída debilitándolo a tal grado que en 1985 se llevó a cabo el juicio a las juntas militares. En Guatemala el ejército está intacto, sus archivos son inaccesibles y los implicados en la comisión de los crímenes de lesa humanidad se encubren mutuamente mediante un pacto de silencio. Hemos tenido que esperar treinta años para ver a un militar jefe de Estado en el banquillo de los acusados y una vez sentenciado a prisión por el delito de genocidio, el proceso fue devuelto a sus inicios.

La cuarta diferencia es que Argentina posee un poder judicial independiente con las capacidades técnicas y el necesario acceso a la información para llevar adelante la investigación y enjuiciamiento de los responsables de las violaciones a los derechos humanos. Además, hay una política gubernamental respecto de la justicia transicional. Como producto de esta voluntad política y ética, en abril, por ejemplo, se confirmó lasentencia condenatoria a los responsables de la desaparición forzada de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo. Asimismo, a diciembre de 2013 se había condenado a 515 policías, militares y civiles por los crímenes cometidos durante la dictadura; el general golpista Rafael Videla murió en la cárcel a los 87 años donde cumplía dos sentencias, una de ellas por el robo de bebés.

En Guatemala la balanza aún no se inclina del lado de la justicia. Los poquísimos procesos judiciales en los casos de derechos humanos que han culminado con una sentencia condenatoria han debido sortear mil y un obstáculos. Estos van desde el retorcimiento de las leyes y el litigio malicioso hasta la persecución y amedrentamiento de jueces, testigos y fiscales, pasando por la imposición de decisiones ilegales, como las emitidas por la Corte de Constitucionalidad en el juicio de genocidio, la salida prematura de Claudia Paz y Paz de la jefatura del Ministerio Público, las sanciones gremiales contra la jueza Barrios, la criminalización de defensores y defensoras de los derechos humanos, etc.

La quinta diferencia es la existencia del Banco Nacional de Datos Genéticos. Fue creado por el gobierno argentino en 1987 como una de las respuestas a las demandas de las Abuelas que, con su tenacidad, contribuyeron de forma decisiva a avances impresionantes en este campo que hoy son utilizados en el mundo entero. Su objetivo es “garantizar la obtención, almacenamiento y análisis de la información genética que sea necesaria como prueba para el esclarecimiento de delitos de lesa humanidad y cuya ejecución se haya iniciado en el ámbito del Estado Nacional hasta el 10 de diciembre de 1983.” 

Guatemala ha incumplido con el establecimiento de un banco de datos genéticos[iii] y los gobiernos que se han sucedido en el poder desde la firma de los acuerdos de paz no han cumplido con la Recomendación 24 de la Comisión de Esclarecimiento Histórico[iv]respecto de la búsqueda y ubicación del paradero de los niños y niñas desaparecidos. En dicha Recomendación, la CEH insta al Estado a la “Creación de una Comisión Nacional de Búsqueda de Niños Desaparecidos con la función de buscar niños y niñas desaparecidas, adoptados ilegalmente o separados ilegalmente de su familia y documentar su desaparición”. 

La Ley 3590 que crearía la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Víctimas de Desaparición Forzada, una iniciativa de la sociedad civil para superar el silencio e inacción estatales, lleva siete años en el Congreso sin ser aprobada. Tanto el banco de datos genéticos como la aprobación de la mencionada ley son obligaciones internacionales de Guatemala ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en vista de que son parte de las medidas ordenadas por este tribunal en la sentencia de reparaciones de Marco Antonio, mi hermano (caso Molina Theissen vs. Guatemala).

Lo anterior no quiere decir que en Guatemala sea imposible saber qué pasó con las personas desaparecidas, en especial de quienes eran niños o niñas cuando fueron víctimas de este crimen atroz, buscarlos para devolvérselos a sus familias vivos o muertos y hacer justicia. Si en Argentina se ha podido hacer, nada nos impide continuar exigiendo acciones efectivas, como la aprobación de la ley 3590 y el banco de datos genéticos, lo que implica el cumplimiento de las sentencias de la Corte Interamericana en los casos de desapariciones forzadas y, en general, de las obligaciones internacionales del Estado en derechos humanos.

El reencuentro del nieto 114, Guido Montoya Carlotto, con su abuela Estela ha sido una alegría que debe multiplicarse en nuestro país, donde todavía hay 45 000 nietos y nietas desaparecidos, entre ellos, cinco mil niños/as. Mi hermano Marco Antonio; Glenda y Rosaura, las dos hijas de Adriana Portillo-Bartow, y su hermana Alma; el bebé de Clemencia Azmitia, a quien desaparecieron cuando tenía cuatro meses de embarazo, son alguna/os de ella/os. 

Para empezar a restituir a los 45 000 seres humanos desaparecidos, de todas las edades y condiciones, hay que rescatarlos del olvido y hacerles un lugar en la memoria individual y colectiva. 

Hay que abrir los archivos militares para buscar su rastro, recorrer los pasillos y mazmorras y horadar el suelo de los cuarteles tenebrosos. Hay que penetrar en la memoria de sus captores, torturadores, desaparecedores y asesinos y recorrer sus rincones hediondos, sus esquinas sangrantes, sus habitaciones oscuras. Quizá en alguna de ellas habiten las imágenes terribles de sus víctimas, su sufrimiento, el último instante que vivieron y guarden en un profundo abismo los nombres de quienes mataron, su último aliento. 

Un país entero tendría que dejar de hacer oídos sordos al dolor de sus familias, cruda e irreparable secuela del que les provocaron los tormentos que les eran infligidos a nuestros seres amados. También deberá dejar de ver para otro lado cuando sus abuelas, sus madres, padres, esposas, esposos, hijos/as, hermanas/os los buscamos, reclamamos justicia, saber la verdad y exigimos la devolución de sus restos.

Hay que atreverse a abrir los ojos, los de la cara y los del corazón, para ver en un desfile interminable sus 45 000 rostros en las envejecidas fotos que atesoramos quienes les sobrevivimos o leer sus nombres en las columnas de la Catedral y repetirlos uno a uno en voz muy alta.

Los 45 000 nietos y nietas desaparecidos en Guatemala eran hijos/as, padres o madres, hermanos/as, esposos/as, amigos/as de alguien. Pensemos en ellos y ellas un minuto. Quizá ese océano de tiempo se convierta en una ola gigantesca que arrase con la desmemoria y, ojalá, en un tsunami de justicia que borre para siempre la impunidad.


[i] El 30 de abril de 1977, las fundadoras de las Madres de la Plaza de Mayo Azucena Villaflor de Vicenti, María Esther Ballestrino de Careaga y Mari Ponce de Bianco fueron capturadas y arrojadas vivas al mar en uno de los llamados “vuelos de la muerte”. Sus restos no fueron identificados sino hasta 2005.
[ii] Por ejemplo, en 1971 doña Juana Loza de Molina fue internada en el hospital psiquiátrico por demandar la aparición de su hijo. En 1974 fue asesinado Edmundo Guerra Theilheimer, asesor jurídico del Comité de Familiares de Desaparecidos, conformado con el apoyo de la Asociación de Estudiantes Universitarios. En 1982 mis padres, Emma y Carlos, se sumaron a otro esfuerzo organizativo que terminó con la desaparición forzada de su principal promotor y de su hijo. Se reunían en el parque Central y manifestaban públicamente frente al Palacio Nacional en pleno estado de sitio.
El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) surgió en 1984. Sobre todo en las zonas rurales del país muchas/os de sus integrantes fueron víctimas del gobierno del militar golpista Humberto Mejía Víctores. En la Semana Santa de 1985 fueron asesinados la fundadora del GAM Rosario Godoy, esposa del joven estudiante sancarlista Carlos Cuevas Molina detenido y desaparecido el 15 de mayo del año anterior; su hijo Augusto Rafael, un bebé de dos años que fue salvajemente torturado; y el joven Maynor Godoy Aldana, hermano menor de Rosario. Días antes, habían matado a Héctor Orlando Gómez Calito, de 32 años, vocero del GAM, a quien le cortaron la lengua.
[iii] Lo que existe es un esfuerzo privado, muy valorado, de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala. Ver más información en http://www.fafg.org/es
[iv] Se trata de las recomendaciones 22 y 24, citadas en Las víctimas de desaparición forzada no deben ser desaparecidas nuevamente

HOMENAJE A RAMIRO GARCÍA A 36 AÑOS DE SU ASESINATO

Sobre Ramiro Garcia

http: //www.albedrio.org/htm/otrosdocs/comunicados/albedrio-002.htm

Recordar a Ramiro es recordar la figura imponente de su estatura y piel morena. Su sonrisa espontánea, su sencillez y ternura rompían de inmediato con la imagen inicial que uno podía formarse al verlo por primera vez. Nunca buscó ser protagonista visible, pero sí aportar humildemente toda su energía y su arte a la causa de la Revolución.
En lo personal, no puedo decir que fui su amigo estrecho por lo que es poco lo que puedo decir. Pero nos sabíamos compañeros de lucha, lo que de inmediato establecía lazos muy fuertes. Conocía de su participación política en la Facultad de Arquitectura y en las filas del Ejército Guerrillero de los Pobres. Fue uno de los iniciadores del Grupo “Tábano”, que pasado el tiempo se constituyó en el FERG – Seccional Arquitectura.
Cuando en el FERG requeríamos de alguien con sensibilidad y calidad artística, inmediatamente acudíamos a Ramiro, quien apoyó para la confección de mantas para manifestaciones y actos públicos, murales en las paredes de la USAC, estandartes como los de las y los compañeros caídos en la Embajada de España, caricaturas e ilustraciones para diversas publicaciones y en general todo aquello que con la imagen y el diseño se pudiera expresar. Era un comunicador a través del arte.
Su carácter era jovial, de agudo humor, que transmitía la alegría de vivir.
Ninguno buscaba la muerte, pero sabíamos que era un riesgo. Con conciencia y valor se asumió ese riesgo y lamentablemente muchos efectivamente murieron.
Por eso, una vez más decimos como seguramente lo dijo Ramiro tantas veces, citando al inolvidable guerrillero heroico,
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
Asunción Mita, Jutiapa, 15 de septiembre de 2005
http://www.albedrio.org/htm/otrosdocs/comunicados/albedrio-002.htm)
El 15 de agosto de 1980 en el pueblo de Asunción Mita, Jutiapa, miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado ejecutaron a Ramiro Antonio García Jiménez, quien era activista del Frente Estudiantil Robin García y pertenecía a la AEU.  Fuente: 
CEH, Guatemala memoria del silencio.

HOMENAJE A RAMIRO GARCÍA, A 33 AÑOS DEL ASESINATO DE UN HOMBRE ÍNTEGRO

martes, 5 de febrero de 2013

A 33 años del asesinato de un hombre íntegro (1).

(Fragmento de Homenaje a Otto René Castillo,
serie Realidades, de Ramiro García).

Ramiro García (1950 -1980) arquitecto, diseñador gráfico, dibujante y pintor, miembro fundador del Frente Estudiantil Revolucionario Robin García e integrante del Ejército Guerrillero de los Pobres. Fue asesinado por el ejército frente a su madre, en una tienda popular de Asunción Mita.
Una muerte que, como tantas otras, quizás por las sinrazones del olvido, se ha dejado sentir muy lentamente en la conciencia y el afecto de la Guatemala sensible y democrática.
¿Cómo recordar el contenido positivo y concreto de su vida, sus aportes a la plástica y la pintura mural, su entrega sin prohibiciones a la lucha por la justicia, equivalente a la de su “hermano mayor” Otto René Castillo?
Y es que, como en Otto René, la estrategia de su vida y su obra apuntaba hacia el prójimo, para resguardarlo del abismo solitario que producen el egoismo y la autocomplasencia.
 (1) Texto: arteNativas.
cine independiente / curaduría de izquierda 

artenativas.blogspot.com
para seguir narrando la vida…

CUANDO LOS PUEBLOS INDÍGENAS CUENTAN: EL CINE COMO RESISTENCIA

http://www.unitedexplanations.org/tag/cine-indigena/
A lo largo de los siglos, la resistencia por mantener las formas de vida propias de las sociedades indígenas ha conformado un elemento inherentemente ligado a la lucha por su supervivencia. Los pueblos originarios han adoptado diversas estrategias en función de las circunstancias históricas y políticas de cada región y así es como en la época globalizada de hoy -gracias a la accesibilidad de las tecnologías de la comunicación- los pueblos nativos reinventan la tradición oral y se apropian de la potente voz del cine para contarse y contarle sus historias al mundo. Con su lenguaje. A su manera.
El acceso a la libre producción y difusión de información con sesgo indígena constituye así una forma de empoderamiento respecto a la expresión de la cultura propia a la vez que un canal de diálogo con el mundo occidental, tal como pone de manifiesto la Muestra de Cine Indígena -centrada en América Latina- que se viene realizando en Barcelona desde hace nueve años junto con el apoyo de entidades acompañantes.

Características del cine indígena

No vamos a luchar por una parcelita en una favela de Río [de Janeiro], vamos a luchar por quedarnos aquí, por nuestra tierra que está aquí” – Pueblo Tupinambá, Brasil. Del documental ‘Aquí estamos, no estamos extintos’ (Santiago Navarro,Brasil 2015).
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8f/Lacanja_burn.JPG
Foto vía WikimediaCommons
Según Mariano Estrada, coordinador general de la Coordinadora Latinoamericana de Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI) “lo más importante es auto representarnos, visibilizarnos, documentar nuestras realidades, nuestras luchas, nuestras demandas más inmediatas, nuestras visiones desde nuestro pensamiento y compromiso colectivo como pueblos indígenas”. Así, la temática de las producciones gira en su mayoría alrededor de reivindicaciones tan antiguas como actuales en la lucha por la supervivencia de los pueblos, en la que la autoafirmación de la identidad cultural, la recuperación de tierras y el cuidado por el medio ambiente tienen un papel destacado. El fuerte vínculo espiritual con el territorio, común en la mayoría de las culturas nativas, choca frontalmente con los modelos de desarrollo actuales; en especial con las economías extractivas, que al separar la cultura de la tierra provocan el desplazamiento de las comunidades indígenas y, con ello, la extinción de las formas de vida originarias de cada región.
En este sentido, si bien la denuncia es abundante en la producción audiovisual indígena, entendida como parte fundamental de la lucha por sus derechos, la aportación de los pueblos nativos constituye también una reflexión sobre modelos de desarrollo alternativos más respetuosos con el planeta que afectan al medio ambiente en su conjunto y, por tanto, a toda la humanidad.
Foto vía Clacpi
Sin embargo, la producción audiovisual indígena no se limita solo al documental sino que aborda también otros géneros como la ficción o incluso la televisión, sobretodo en Bolivia. Y lo hace también a su modo. En palabras de Ivan Sanjinés, impulsor del Centro de Estudios de Formación y Realización Cinematográfica(CEFREC) de Bolivia, “se trata de descolonizar también la forma de hacer cine. Las producciones indígenas no tienen un solo director o guionista sino que todo se hace en colectivo, en conjunto así como hacen y se relacionan los pueblos nativos. Incluso el tiempo es diferente. Es nuestro propio tiempo, el necesario hasta que todos se pongan de acuerdo y salga la producción que quieren porque no hay directores pero hay responsables. No es una persona, es un equipo que responde ante su comunidad.

La otra difusión en Abya Yala

Abya Yala era la forma de nombrar el continente americano por el pueblo Kuna dePanamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón. En la actualidad diferentes comunidades e instituciones indígenas prefieren su uso para referirse al territorio continental bajo el argumento que el término “América” es más propio de la mirada colonizadora que de los pueblos originarios.

http://appeditions.com/tag/audiovisual/
Cartel del Festival Cine Propio de México, 2013. Foto vía Appeditions
Si el esfuerzo colectivo es importante en la realización, también lo es en la difusión. En este sentido, la Coordinadora Latinoamericana de Comunicación de los Pueblos Indígenas, nacida en 1985 e integrada por más de 30 entidades, no solo impulsa la producción y difusión de cine sino que hace un énfasis especial en la formación y capacitación de las organizaciones indígenas.
Así, el lenguaje audiovisual sirve como herramienta de comunicación entre los mismos pueblos tanto en el seno de sus comunidades como en otras regiones a lo largo del territorio americano. Es en este contexto que cobra especial relevancia el Festival Internacional de Cine de los Pueblos Indígenas, realizado cada dos años de forma itinerante, la creación del Premio Anaconda, que lleva las producciones a las comunidades quienes eligen a los ganadores, y laCumbre Continental de Comunicación Indígena de Abya Yala, celebrada también de forma itinerante cada tres años, así como numerosos foros y muestras itinerantes, nacionales e internacionales.
http://www.unitedexplanations.org/2016/05/27/cuando-los-pueblos-indigenas-cuentan-el-cine-como-resistencia/

lunes, 8 de agosto de 2016

La misión de Ilka


Ilka Oliva Corado
No acostumbro a publicar nada que no sea de mi autoría en mi blog, pero de vez en cuando, dependiendo la importancia hago excepciones, como es el caso de hoy. Y digo importancia no porque este texto se trate de una reseña de mi trabajo, sino por la extraordinaria labor de la estudiante de periodismo que la hizo; que pudo captar la esencia de mis palabras. Es la reseña más original que han realizado de mi trabajo hasta este momento.
Hace algunos meses, (marzo) les compartí de mi experiencia en un College de Periodismo de  Chicago, a donde me invitaron a dar una charla acerca de mi oficio  como escritora, poeta y articulista  desde la indocumentación. Pues bueno, el trabajo de los estudiantes de periodismo consistía en hacer una reseña de mi exposición. Elio Leturia, el docente que me invitó me envió este enlace hace unos meses, y lo disfruté mucho.
Supe inmediatamente quién la había realizado, el docente me lo confirmó cuando le pregunté, era una alumna panameña que captó mi atención desde el inicio de la actividad; por lo atenta que estaba a mi exposición y por  la profundidad y la forma  de realizar  sus preguntas.
Les comparto el excelente trabajo de Andrea Salcedo LLaurado que sin lugar a dudas será una periodista comprometida con la realidad social. El texto también fue traducido  al italiano por Alessandra Riccio.
La misión de Ilka

Imagen Elio Leturia
Imagen Elio Leturia. Ilka Oliva Corado habla en sus textos de las injusticias que sufren los migrantes
Una vez superados los horrores del cruce al norte, la inmigrante Ilka Oliva Corado se mantiene viva a través de la narración y la poesía.
“En sus marcas, listos, fuera, ya!”, gritó un coyote en medio del desierto de Sonora, Arizona. Después de esta señal, Ilka Oliva Corado sabía que debía correr lo más rápido posible para salvar su vida.
Oliva, guatemalteca de 36 años, partió de su país escapando de una mala experiencia laboral y decepcionada al no poder cumplir su sueño de ser árbitra internacional de fútbol.
Ella lo tenía todo para clasificar: la edad, la condición física y el número correcto de juegos arbitrados. Sin embargo, no estuvo dispuesta a cumplir con un último “requisito”.
“Le damos el gafete a cambio de acostarse con nosotros”, así recuerda Oliva la propuesta de los directivos de la federación de fútbol guatemalteca, la misma que rechazó y la motivó a migrar a Estados Unidos para tener un nuevo comienzo.
“Me dio una frustración y una depresión tan grande que le tuve que poner tierra de por medio al país”, dijo Oliva.
Imagen Elio Leturia
Imagen Elio Leturia
Empieza la travesía
Dos meses después, ella tomó un avión rumbo a la Ciudad de México, el punto de partida de su travesía de 20 días.
Ahí permaneció 15 días aprendiendo el acento mexicano, los modismos, el himno nacional y nombres de presidentes municipales. Todo esto para hacerse pasar como veracruzana y poder utilizar sus documentos falsos durante el viaje, estrategia que eventualmente le salvó la vida.
Días después, Oliva abordó otro avión con destino a Sonora, una carretera plana rodeada de desierto, donde se encontró con múltiples retenes que fue capaz de pasar gracias a su nuevo acento y documentos falsos.
“Me valió hablar como mexicana porque a muchos los detuvieron ahí por el acento”, comentó Oliva.
Esa noche, su coyote, a quien Oliva describe de aproximadamente 18 años y de contextura delgada, dio las indicaciones a su grupo de 15 personas sobre la mejor manera de cruzar la frontera.
“Todos íbamos de negro”, expresó Oliva, quien llevaba unas zapatillas a las que les tuvo que quitar la banda fluorescente para evitar ser atrapada, guantes de lana para protegerse de las espinas de nopal y un gorro pasamontañas negro.
Además, Oliva llevaba provisiones como agua, suero, galletas y una naranja para sobrevivir el cruce, pues sabía que era un camino fácil, pero que no había oportunidad de volver sino solo seguir.
Todos o nadie
Finalmente en el desierto de Sonora, su coyote les brindó todos los detalles y la estrategia para cruzar la frontera. El plan era permanecer juntos. O cruzaban todos o morían todos, dijo Oliva.
El trayecto más difícil del viaje los esperaría en la famosa “línea divisoria” que fracciona Agua Prieta y Estados Unidos: una malla a la que le abrirían un agujero para cruzar.
Sin embargo, el viaje no se dio tal como estaba planeado y esa noche no pudieron cruzar porque se encontraron con la migra.
“Tres veces nos encontró la migra”, comentó Oliva. “Era una cosa terrible porque disparaban; uno no se imagina balas, ametralladoras, grupos de civiles colaborando con la policía y disparándote”.
Oliva no tenía idea que se encontraría con cientos de otras personas esperando por cruzar. Kilómetros y kilómetros de gente acostada esperando la señal para correr, cada quién con su coyote, añadió Oliva.
“Dijeron en sus marcas, listos y fuera, a cruzar y sálvese quien pueda”, contó Oliva. “Porque esa fue la señal. Cruza la línea divisoria y corre sin parar por lo menos 3 kilómetros. Esos tres kilómetros son claves [porque] ahí está hirviendo la migra”.
De repente, alguien encendió una luz y fueron rodeados por 15 motocicletas. Las personas gritaban y corrían por sus vidas, recuerda Olivia.
Su grupo prefirió lanzarse a un barranco para salvarse, pero al fondo del mismo se dieron con algo peor.
“¡Allá abajo encontramos cuerpos!”, exclamó Oliva. “¿Cuánto tiempo llevaban ahí? Es de película… A mí me entró cólera de ver cómo disparaban y mataban a la gente”.
Ella contó varias de las atrocidades de las que fue testigo durante el cruce. Recuerda como presenció la violación de dos muchachas de aproximadamente 20 años, quienes fueron forzadas a desnudarse y a abrazar dos nopales mientras policías de la migra las violaban por la espalda.
En algún punto de la travesía, Oliva recontó que su grupo visualizó un cerro que decidieron subir. El grupo estaba consciente del alto riesgo al escalar, pero preferían eso a morir en manos de la migra.
Gracias a esto, el grupo se perdió y retrasó su viaje por tres días, pero logró salvarse.
Ella dijo no sentir ningún tipo de emoción o agradecimiento al verse libre. “Lo vengo a sentir años después”, dijo Oliva.
Esta transformadora experiencia, como la describe Oliva, terminó cuando llegaron a una casa en Arizona.
Finalmente se abrazaron y dijeron adiós para nunca volverse a ver.
Ya en Chicago, Oliva ha logrado mantenerse durante estos últimos 12 años como niñera, empleada doméstica y limpiadora de nieve.
Al final de su jornada, ella dedica gran parte de su tiempo a escribir prolíficamente en su blog Crónicas de una Inquilina artículos sobre inmigración, violencia de género y comentario político, además de poesía.
Gracias a este medio y a los múltiples libros que ha logrado publicar es que Oliva encontró la manera de añadir su voz de protesta ante las injusticias sociales.
Puede que Oliva jamás haya creído en el “sueño americano”, tal como ella confiesa, pero su perseverancia y ese fuego interior para salir adelante en un país extraño la mantienen viva y con más ganas que nunca para luchar por los derechos de los indocumentados.
“Le agradezco a la migración que me cambió la misión”, concluyó Oliva.
Andrea Salcedo Llaurado, Estudiante de periodismo en Columbia College Chicago.
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Ilka Oliva Corado. 11 de julio de 2016, Estados Unidos.

Inquilina peregrina con una maleta de paso, cargada de añejas querencias, una hoja en blanco y lápiz. Una bicicleta con la que recorro galaxias, un morral donde atesoro quimeras, concierto de grillos y fulgor de luciérnagas. Soy Ilka, dividida entre las fronteras de reminiscencias e imaginación, nadando en el mar bravío de la migración. Entre otras faenas, indocumentada con maestría en discriminación y racismo.