lunes, 2 de abril de 2018

GRADUADO DE LA ESCUELA DE LAS AMÉRICAS Y EX DICTADOR GENOCIDA GUATEMALTECO RÍOS MONTT MUERE

Foto de CPR.Urbana: http://cpr-urbana.blogspot.com/
Ante la noticia de la muerte del exdictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt, quien falleció la madrugada del domingo 1 de abril en la Ciudad de Guatemala a la edad de 91 años, SOA Watch trae a la memoria a las cientos de miles de personas desaparecidas, asesinadas, torturadas y desplazadas durante el régimen riosmonttista. Asimismo, expresamos nuestra solidaridad y respeto a la valiente lucha de los sobrevivientes, de las familias de las víctimas y de todas aquellas personas que hoy salen a las calles para recordarnos que las demandas de Ni Olvido, Ni Perdón son más vigentes que nunca.

No olvidamos que Ríos Montt, graduado de la Escuela de las Américas (SOA en inglés) y quien entre 1982 y 1983 implementó en Guatemala uno de los regímenes más violentos en la historia de América Latina, es responsable de la campaña de genocidio en contra de la comunidad indígena Ixil y que resultó en el asesinato de 1771 indígenas, en el desplazamiento forzado de más de 29 mil personas y en cientos de masacres, violaciones, torturas y destrucción de poblados en la región Ixil.  

No olvidamos que el 10 de mayo de 2013 Ríos Montt fue sentenciado a 80 años de prisión tras haber sido hallado culpable de genocidio y de crímenes de lesa humanidad. No olvidamos los valientes testimonios de las decenas de sobrevivientes que pusieron luz sobre un régimen que ejecutó a más de 10 mil guatemaltecos, que forzó a 100 mil personas a buscar refugio, y exterminó a 448 aldeas indígenas.

De acuerdo a H.I.J.O.S. Guatemala, “hay repudio porque [Ríos Montt] fue beneficiado con prisión domiciliaria y lamentamos que haya también quedado pendiente pagar por los crímenes cometidos en la masacre de Dos Erres. Hubo un juicio pendiente; esos dos juicios más la responsabilidad que tiene por masacres en otros departamentos y la desaparición forzada de familiares durante su gobierno. Es lamentable que no haya pagado en la cárcel, pero él no murió libre”.

No olvidamos que, a pesar que la sentencia de 2013 fue inconstitucionalmente anulada, la memoria y la dignidad de los sobrevivientes y de las familias de las víctimas trajo a juicio a Ríos Montt en 2018 para enfrentar un segundo proceso por genocidio.

No olvidamos que las estructuras que permitieron a Ríos Montt y al ejército guatemalteco actuar sanguinariamente fueron promovidas y respaldadas por los Estados Unidos. No olvidamos que las demandas de justicia en Guatemala deben ir acompañadas por procesos que exijan rendición de cuentas para los cómplices estadounidenses quienes a través de su apoyo económico, político y militar también son responsables de los crímenes de lesa humanidad. La SOA/WHINSEC debe ser clausurada y sus responsables juzgados.

H.I.J.O.S. Guatemala también resalta que “es importante recordar que [Ríos Montt] murió en su hogar y fue enterrado por su familia; en contraste todavía existen miles de personas en comunidades que fueron exterminadas y sus familiares siguen buscándolas en cementerios clandestinos en bases militares en todo el país. Reafirmamos el compromiso de continuar apoyando a los sobrevivientes en su búsqueda de justicia en contra de altos mandos militares por el terrorismo de estado”.

Hoy, más que nunca, honramos la memoria de las víctimas del conflicto interno, la lucha de los sobrevivientes, la digna resistencia de los familiares, y la vida de todas aquellas personas que se atrevieron a soñar con un mundo más justo. Hoy más que nunca, sumamos nuestra voz a las miles de voces que hoy gritan en Guatemala y en América Latina:

¡Ni olvido, ni perdón!

¡Sí hubo genocidio!

¡Justicia ahora!

En memoria y  resistencia,

SOA Watch
www.soawlatina.org

domingo, 1 de abril de 2018

UN POEMA AL GENOCIDA - NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS

OBITUARIO CON HURRAS

Vamos a festejarlo 
Vengan todos 
Los inocentes 
Los damnificados 
Los que gritan de noche 
Los que sufren de día 
Los que sufren el cuerpo 
Los que alojan fantasmas 
Los que pisan descalzos 
Los que blasfeman y arden 
Los pobres congelados 
Los que quieren a alguien 
Los que nunca se olvidan

vamos a festejarlo 
vengan todos 
el crápula se ha muerto 
se acabó el alma negra 
el ladró 
el cochino 
se acabó para siempre 
hurra 
que vengan todos 
vamos a festejarlo 
a no decir 
la muerte 
siempre lo borra todo 
todo lo purifica

cualquier día 
la muerte 
no borra nada 
quedan 
siempre las cicatrices

hurra 
murió el cretino 
vamos a festejarlo 
a no llorar de vicio 
que lloren sus iguales 
y se traguen sus lágrimas

se acabó el monstruo prócer 
se acabó para siempre 
vamos a festejarlo 
a no ponernos tibios 
a no creer que éste 
es un muerto cualquiera

vamos a festejarlo 
a no volvernos flojos 
a no olvidar que éste 
es un muerto cualquiera

vamos a festejarlo 
a no volvernos flojos 
a no olvidar que éste 
es un muerto de mierda.

Mario Benedetti







jueves, 8 de marzo de 2018

MARCO ANTONIO MOLINA THEISSEN


…lo engrilletaron, lo amordazaron con masking tape, lo metieron en un costal, lo tiraron al carro con placas oficiales y se lo llevaron con rumbo desconocido.


Miguel Ángel Albizures

Para muchos, no dice nada el nombre porque no acostumbran leer, porque les importa poco el pasado tenebroso que vivimos, porque no se enteraron de lo que sucedió en Guatemala durante el conflicto armado interno, o porque son adolescentes que no sufrieron la guerra que la niñez de esa época y nosotros los adultos, sufrimos. No pueden saber lo que eran los carros tipo bronco, con hombres sombrerudos fuertemente armados recorriendo calles y avenidas y frente a quienes, mejor no volteábamos a ver porque podían considerarnos sospechosos por observar sus movimientos.

Así eran los que un día 6 de octubre de 1981, tomaron por asalto la casa de la familia Molina Theissen, no encontraron a quien buscaban y lo engrilletaron, lo amordazaron con masking tape, lo metieron en un costal, lo tiraron al carro con placas oficiales y se lo llevaron con rumbo desconocido. Así lo arrancaron a él de su hogar para exigir que, a cambio de él se presentara su hermana que valientemente había burlado su vigilancia y se fugó de la cárcel en donde la tenían acusada de guerrillera. No importa si lo era o no, pero constitucionalmente y de acuerdo con las reglas de la guerra, ningún prisionero debe ser vejado y ella lo fue cruelmente. Y Marco Antonio quién sabe qué le hicieron, pero lo cierto es que ya estaría por cumplir 52 años y sin lugar a dudas, tendría unos cuantos hijos y nietos útiles a esta patria que su familia le enseñó a amar entrañablemente.

No culpamos de nada a quienes no saben nada de este caso, ni a quienes no quieren saber nada del pasado, pero sí a quienes quieren sepultarlo para ocultar sus crímenes. En el banquillo de los acusados, hay cinco miembros de la institución armada, unos más culpables que otros y si alguno de ellos no va a la cárcel por este crimen de secuestro y desaparición, lo será por otros cuantos de los 45 mil detenidos desaparecidos o de las 200 mil personas que murieron en las masacres. Que los cinco tienen manchadas las manos de sangre, es indudable, y no por la muerte de guerrilleros, sino por la muerte de población civil que según lo declaró Otto Pérez Molina en la región ixil en 1982. “La población es para la guerrilla, lo que el agua es para el pez” y por eso no se enfrentaron a la guerrilla, sino exterminaron poblaciones enteras. Por eso ha sido el juicio por genocidio, por la intencionalidad de terminar con el pueblo ixil.

El juicio se produce 12 años después que la Corte Interamericana de Justicia, condenó al Estado de Guatemala por la desaparición de Marco Antonio y exigió la investigación y juicio a los responsables, pero así es la justicia, tarda, pero llega, y a ellos les ha caído encima por un caso, pero falta mucho más y no se trata de venganza, sino de justicia, justicia que hoy estira su mano y llega a quienes siempre actuaron y siguen actuando impunemente. Así como no olvidamos a las víctimas, no podemos olvidar a los nombres de los victimarios: Benedicto Lucas García, Manuel Callejas, Francisco Gordillo, Edilberto Letona, Hugo Zaldaña Rojas y muchos otros más.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/03/08/marco-antonio-molina-theissen/

sábado, 3 de marzo de 2018

GUATEMALA: PROPIEDAD INTELECTUAL COLECTIVA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

 
Sandra Xinico Batz
sxinicobatz@gmail.com

El racismo se ensaña principalmente en contra de las mujeres porque además de éste vivimos otras formas de desigualdad, como el patriarcado y el clasismo, que provocan que nacer indígena, mujer y pobre signifique ser parte del estatus más bajo de la sociedad.

Mientras en nuestro país se nos excluye de múltiples formas y se nos discrimina por ser mujeres mayas, Guatemala se muestra internacionalmente como “Corazón del mundo maya” pues es la marca país que el Estado a través del Instituto Guatemalteco de Turismo -Inguat- pregona en el mundo para “promover la riqueza cultural y natural del país”.

Las mujeres somos la imagen de esa Guatemala en otros países, pero en la cotidianidad se nos acosa y discrimina por vivir y mantener nuestras culturas. Por una parte se promociona la cultura maya y por la otra se despoja y mata a los pueblos que le dan vida y sentido a eso que venden y que es un negocio rentable tanto para el Estado como para las empresas nacionales y extranjeras.

Portar y crear nuestra indumentaria se ha convertido en un acto político de resistencia cultural en un mundo globalizado que a todo le pone un precio, porque todo lo vende y que tiende a la homogenización cultural o en su extremo al multiculturalismo liberal en el que las diferencias culturales son “aceptadas” una vez estas no signifiquen un riesgo para el status quo.

Por esto los reclamos de las mujeres indígenas por la utilización y explotación de nuestra imagen y de nuestras culturas es recibida por la sociedad de manera negativa y sus reacciones hacia nosotras son de extrema violencia, que se niega a entender que no estamos de acuerdo con la folclorización y la apropiación de lo que creamos y nos pertenece, como nuestra indumentaria y textiles.

Socialmente se excusan los usos indebidos y el robo de nuestras creaciones textiles con que los pueblos indígenas no somos los auténticos dueños porque nuestra ropa fue una imposición española, a pesar de que existen pruebas materiales que evidencian su milenariedad, lo cual no solo desconocen sino que se niegan a aceptar porque reconocer que este es patrimonio de los pueblos rompe, incluso, con la visión que tenemos hasta hoy de que este le pertenece al Estado pues ha declarado a los trajes “típicos” patrimonio cultural de la nación aunque no los proteja y esa “nación” no sepa nada de su historia e incluso los rechace.

Bajo el argumento de que nos pertenece a todos por ser de la nación se solapan los robos descarados de empresas que irrespetan y no consultan a los pueblos sobre lo que se hace con nuestra ropa y esta es la lógica del despojo, relegar a los verdadero dueños con el empobrecimiento y la exclusión de forma que no se reconozca que como únicos guardianes de nuestras creaciones y manifestaciones culturales, es nuestro derecho administrar y controlar nuestro patrimonio.

Se nos niega el derecho a decidir sobre el uso de nuestra propia cultura y nuestra imagen.
http://lahora.gt/propiedad-intelectual-colectiva-los-pueblos-indigenas/

lunes, 26 de febrero de 2018

GUATEMALA: EMMA Y MARCO ANTONIO MOLINA THEISSEN

 María Aguilar
El caso es, además, importante porque toca a una cúpula dentro del Ejército, que se asumía intocable.

Para el jueves 1 de marzo está programado el inicio del juicio contra los militares de alto rango, Benedicto Lucas García, Manuel Callejas y Callejas, Francisco Luis Gordillo Martínez, Edilberto Letona Linares y Hugo Ramiro Zaldaña Rojas, acusados de delitos contra los deberes de la humanidad, violación con agravación de la pena y desaparición forzada por la detención, violación y  tortura de Emma Guadalupe Molina Theissen y por la desaparición forzada de su hermano Marco Antonio, el 6 de octubre de 1981 en la Ciudad de Guatemala. Marco Antonio, un niño de solo 14 años, fue sacado violentamente de su casa frente a los ojos de su madre como venganza, ante el escape de su hermana Emma Guadalupe de la cárcel clandestina ubicada en la zona militar 17-15, Manuel Lisandro Barillas de Quetzaltenango, donde fue torturada y violada.

El proceso es ya un precedente para Guatemala y la humanidad, porque lleva a los tribunales los delitos que las fuerzas de seguridad cometieron contra la niñez. En otros procesos de justicia transicional se había mencionado la tortura, asesinato, violación, robo y desaparición de niños, pero no de forma independiente sino como parte del conjunto de personas o comunidades victimas de masacres. Por eso, ante el caso Molina Theissen es imposible sustentar la tesis del Gobierno y el Ejército que justifican sus brutales delitos aduciendo que eran parte de la lucha contra el comunismo. El caso es, además, importante porque toca a una cúpula dentro del Ejército, que se asumía intocable.

La importancia de la justicia transicional radica en poner precedentes para la no repetición. La brutalidad de la guerra no tiene justificación, menos la violencia cometida contra niños.  Comprender y apoyar estos procesos es fundamental para Guatemala, porque el Estado, de diferente forma, continúa masacrando y desapareciendo niños.


Para la familia Molina Theissen, el jueves empieza la culminación de un proceso de décadas por buscar justicia para Marco Antonio, su madre y hermanas son solamente una de miles de familias que han cargado con la tortura eterna que causa la desaparición forzada. Solidaridad y apoyo para ellas, que su ejemplo fortalezca a miles de familias que siguen buscando o esperando a sus seres desaparecidos.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/02/26/emma-y-marco-antonio-molina-theissen/

jueves, 22 de febrero de 2018

DÍA NACIONAL DE LA DIGNIDAD DE LAS VICTIMAS

Día nacional de la dignidad de las víctimas
El derecho a la justicia no se le puede ni debe quitar  a las víctimas, ni mucho menos el derecho del pueblo a expresarse en la forma que quiera y por cualquier medio.

Miguel Ángel Albizures
Como una afrenta a las víctimas, y a sus familiares, los diputados encabezados por el dinosaurio de corbatín, preparan sus baterías para aprobar reformas a la Ley de Reconciliación Nacional porque pretenden que queden en plena libertad, y veinticuatro horas después de aprobarse las reformas, quienes se encuentran en la cárcel por los crímenes de lesa humanidad cometidos a lo largo del conflicto armado interno, y más concretamente, durante los gobiernos dictatoriales de Romeo Lucas García, Efraín Ríos Montt y Oscar Humberto Mejía Víctores.

No hay que olvidar que ya intentaron pasar otras iniciativas para desocupar la cárcel de Mariscal Zavala y Matamoros de quienes han sido acusados de corrupción y de formar estructuras criminales, pero no lo han logrado, ni creo que el pueblo se quede de brazos cruzados ante semejantes propósitos, pues además sigue la amenaza de restringir y penalizar el derecho de libre expresión, las manifestaciones y protestas y hasta el derecho de libre locomoción. Si además de ello, la Comisión de Postulación le deja abierta la puerta al Presidente para que, entre los seis candidatos a Fiscal General, pueda seleccionar a uno que se pliegue a los intereses de los corruptos, estamos fritos, la depuración de las instituciones del Estado se paralizaría, y los miembros de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, y el Comisionado, serían perseguidos y expulsados del país. El Ministerio Público quedaría en sus manos, a su servicio, para que la impunidad se mantenga, como sucedió a lo largo de los treinta y seis años de conflicto armado e incluso con los gobiernos posteriores a la mal llamada apertura democrática, tal como lo demuestran las múltiples capturas.

No se necesita romperse los sesos pensando en los puntos que nos pueden unir para una lucha conjunta, pues todo lo que hay que hacer,  es dejar atrás las diferencias políticas e ideológicas que nos carcomen, y entrarle con fuerza a la defensa de los derechos fundamentales del pueblo, que pretenden ser pisoteados. Los responsables están en el Congreso y, detrás de ellos, hay militares y gente del poder económico que sienten que el brazo de la justicia les puede alcanzar.

El próximo domingo 25 de febrero, se cumplen 19 años, desde que fue estremecido el Teatro Nacional con la entrega del informe Memorias del Silencio, especialmente cuando Christian Tomuschat dijo que todo indica que hubo genocidio o cuando se mencionó el nombre de Monseñor Juan Gerardi y los gritos de ¡justicia!, ¡justicia! rompieron el silencio y el presidente Álvaro Arzú y los militares presentes no pudieron ocultar su nerviosismo. Ese grito, se sigue escuchando, y el derecho a la justicia no se le puede ni debe quitar  a las víctimas, ni mucho menos el derecho del pueblo a expresarse en la forma que quiera y por cualquier medio.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/02/22/dia-nacional-de-la-dignidad-de-las-victimas/

lunes, 12 de febrero de 2018

LA RELEVANCIA DEL CINE DOCUMENTAL

Paulo Alvarado
OPINIÓN - PRESTO NON TROPPO

Difícil recordar; difícil olvidar. Difícil, también, decir la verdad; incluso, difícil mentir. Más difícil, hacer justicia; muy difícil, no buscarla. Memoria, Verdad y Justicia. Un lema que se aplica a la necesidad de enmendar toda una historia, la historia de América Latina. Es el nombre, al mismo tiempo, de una muestra cinematográfica que desde 2010 busca descorrer algunos de los velos que ancestralmente se han utilizado para esconder el conocimiento y la comprensión de la realidad de estas tierras. Un camino que ha recorrido el cineasta alemán Uli Stelzner, para llegar a miles y miles de guatemaltecas y guatemaltecos. Con nosotros ya ha compartido nueve de estos festivales cinematográficos y, desde hace dos décadas, sus películas.

La importancia del cine como una herramienta educativa, profundamente influyente en la vida de millones de personas, no se puede desestimar. Sobre todo, si el cine es documental y no puede valerse de recursos propios de la ficción, de todas maneras necesita guardar una visión poética que, sin desvirtuar la realidad —con frecuencia, muy cruda y dolorosa—, logra trasladar esa realidad al espectador solo cuando cumple con el postulado de constituirse en obra de arte. Si a esto le agregamos las condiciones totalmente inadecuadas que imperan en nuestro medio para el emprendimiento de cualquier iniciativa cultural, se comprenderá la dificultad que enfrentan los realizadores para crear un cine guatemalteco relevante y de muy alto nivel. Una demostración pequeña, aunque significativa, de esa relevancia, tuvo lugar el viernes por la noche en uno de los centros generadores de cine en el país, la Casa Roja. Se proyectaron dos cortometrajes prácticamente desconocidos, producidos hará ya medio siglo. Es el caso de la documental francesa “Alerta Guatemala” que incluye filmación de personalidades como Carlos Guzmán Böckler, Adolfo Mijangos y el entonces primer mandatario, Julio César Méndez Montenegro. Es el caso, asimismo, de la cinta “Todo Berlín está en tus Ojos”, rodada en la antigua República Democrática Alemana, sobre el poeta y militante revolucionario Otto René Castillo.

Fue ocasión, también, de rememorar la labor de documentalistas como el fallecido Alfonso Porres, Sergio Valdés Pedroni y, muy urgentemente, Boris Hernández y Arturo Albizúrez. Guatemala requiere de personas como Boris y Arturo, a la cabeza del proyecto Comunicarte, con una faena de producción y recopilación de más de un centenar de documentales y materiales fílmicos desde la década de 1990. Ahora son ellos y Comunicarte, quienes requieren de Guatemala. Mas, ¿estamos en la capacidad de entender que cuando hablamos de la lucha por recuperar la memoria, por evidenciar la verdad, por alcanzar la justicia, no hablamos de una lucha entre entes celestiales ni fuerzas sobrehumanas? Hablamos, con tristeza, de la lucha de unos seres humanos contra otros. El mejor ejemplo lo proporcionan siempre las instituciones armadas. En ninguna época, en ningún lugar, los ejércitos han sido aliados de sus pueblos. Su rol histórico, en cualquier circunstancia que nos tomemos el trabajo de investigar, ha sido el de constituirse en un enemigo común que, por ironía, brota de esa misma población, con la connivencia de aquellos que pueden salir beneficiados. Tal como lo señala Guzmán Böckler, en un momento de la documental francesa, es esa indisposición que exhibe nuestra sociedad —en especial sus clases altas— para cuestionarse y poner en duda sus verdades convenientes, a pesar de una memoria que persiste y de una justicia de la que estamos muy apremiados, y que el cine pone ante nuestros ojos.